La Hermandad del Rocío de Huelva vivió en la mañana del pasado domingo 26 de abril uno de los momentos más significativos de esta recta final hacia Pentecostés con el tradicional Rosario de la Aurora y traslado de nuestro Bendito Simpecado.
A las 7:15 horas daba comienzo este emotivo rezo por las calles de la feligresía, en una jornada que volvió a reunir a un nutrido grupo de hermanos que quisieron acompañar y portar el Simpecado en este caminar lleno de fe y devoción.
Camino hacia Isla Chica
El recorrido discurrió por distintas calles de la barriada de Isla Chica hasta llegar a la Parroquia de Santa María Madre de la Iglesia, templo que acoge este año los cultos preparatorios de la Hermandad.

Fue una mañana espléndida, tanto en lo climatológico como en lo vivido, en la que el ambiente de recogimiento se mezcló con la emoción de sabernos cada vez más cerca de una nueva Romería.
La comitiva llegó al templo pasadas las 8:30 horas, culminando así un traslado que, un año más, volvió a convertirse en testimonio de fe por las calles de Huelva.
Música y oración
El rezo estuvo acompañado por el Coro de la Hermandad, que puso sus voces al servicio de cada misterio, aportando ese matiz tan especial que tiene la oración cantada.
Junto a ellos, el grupo de tamborileros acompañó el caminar del Simpecado, completando una estampa profundamente rociera que marcó cada momento del recorrido.

Comienza el tiempo de cultos
Con la llegada del Simpecado a la parroquia, dio comienzo también la preparación del altar que lo acogerá durante los próximos días.
En este templo se celebrarán el Solemne Triduo y la Función Principal de Instituto, actos centrales en la vida espiritual de la Hermandad en esta cuenta atrás hacia Pentecostés.
Tras la finalización de los rosarios de los jueves, este Rosario de la Aurora se convierte en el primero de los grandes actos que marcan el último mes antes de la Romería, un tiempo intenso en el que la Hermandad se prepara espiritual y comunitariamente para encontrarse con la Virgen del Rocío.







