Un año más, la Hermandad del Rocío de Huelva volvió a encontrarse con la Virgen de la Cinta, Patrona de nuestra ciudad, para poner bajo su mirada el comienzo de un nuevo curso rociero.
En la mañana del domingo 4 de octubre, el Santuario de Nuestra Señora de la Cinta acogió la celebración de la Santa Misa de Inicio del Curso Rociero, una cita que volvió a reunir a hermanos y devotos en torno a la Virgen Chiquita.

Una mañana para comenzar de nuevo
Antes de llegar al Santuario, la jornada tuvo uno de sus momentos más especiales en el convento de las Reverendas Madres Oblatas. Allí, como cada año, compartimos con las hermanas un tiempo de oración y el tradicional canto de la Salve, un encuentro sencillo y lleno de significado que forma ya parte de esta primera cita del curso.
Posteriormente, a las 12:15 horas, el cortejo partió desde la capilla hacia el Santuario de la Cinta, donde a las 12:30 dio comienzo la Santa Misa.
La Eucaristía fue oficiada por el Rvdo. Sr. D. Cipriano de Toro, director espiritual de nuestra Hermandad, y contó con el acompañamiento musical del Coro Joven, que puso sus voces al servicio de la celebración en este día tan señalado para nuestra Hermandad.

Ante la Virgen de la Cinta, la Hermandad renovó así su compromiso para un nuevo curso, poniendo en sus manos todo lo que está por venir y pidiendo su protección para el camino que nuevamente comienza.
Después de la celebración, la convivencia
Finalizada la Eucaristía, los hermanos se trasladaron a la Casa de Hermandad para continuar la jornada en un ambiente de convivencia y fraternidad.

Como viene siendo habitual, el encuentro tuvo también su momento gastronómico, con el potaje de garbanzos preparado por el Hermano Mayor, que puso el broche a una mañana en la que la oración, la tradición y la convivencia volvieron a caminar juntas.
Con la mirada puesta en la Virgen de la Cinta y el corazón ya en el Rocío, la Hermandad comienza así un nuevo curso rociero, renovando ilusiones y preparándose para todo lo que este nuevo camino traerá consigo.